Huele el miedo, le horroriza la brutalidad, siente el aislamiento, roza la agonía y la impotencia, ve lo invisible.

Derechos Humanos España Daily News

Sabíamos que la inmigración clandestina es dura, pero los inmigrantes nos enseñaron lo repugnante que puede llegar a ser.

Derechos Humanos

Este sencillo binomio de palabras es capaz de evocar los más reflexivos pensamientos. Hablamos de la protección de las libertades, de los derechos individuales, de su reconocimiento, de la satisfacción que otorga el bienestar en sociedades demócratas.

¿Cómo buscar - en forma constante y con fiel apego - la defensa de los Derechos Humanos sin perder de vista la igual promoción de los deberes del ser humano?. Kant lo explica en una norma aplicable a la humanidad, inmigrantes, residentes, ciudadanos, refugiados, sin distinguir credo o nacionalidad: "Obra siempre de tal manera que la máxima de tu voluntad pueda ser considerada siempre como un principio de libertad universal".

Últimas noticias

Pilar Rahola, premio UN Watch de derechos humanos

Gana el galardón que le será entregado el próximo martes en una cena de gala en Ginebra

La periodista Pilar Rahola ha sido galardonada por la oenegé UN Watch con el premio de derechos humanos Morris B. Abram. El premio, que honra el legado de ese activista estadounidense por los derechos humanos y diplomático que en 1993 fundó UN Watch, le será entregado a Rahola el próximo martes en una cena de gala en Ginebra con la presencia de miembros de las Naciones Unidas y embajadores. Según UN Watch, la columnista de La Vanguardia ha sido elegida “por su incansable campaña en favor de los derechos de las mujeres y los niños, por su defensa del imperio de la ley, por su combate de la intolerancia, del racismo y el antisemitismo”. La oenegé señala que Rahola “ha sido una destacada opositora a todas las formas contemporáneas de antisemitismo y otras formas de intolerancia”. La anterior edición del premio Morris B. Abram fue para Massouda Jalal, primera mujer que se presentó a las elecciones presidenciales en Afganistán.

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Fuente: La Vanguardia

 

El líder sirio sacrifica a su Gobierno para acallar la protesta

Miles de partidarios del presidente se concentran en una plaza de Damasco

Bashar Al Assad sacrificó ayer a su Gobierno, en otro intento por calmar las protestas que han puesto al régi¬men ante su peor crisis en once años. La fórmula elegida fue la dimisión en bloque del gabinete, que el presiden¬te «aceptó», según la televisión esta¬tal. Sus 32 miembros, encabezados por el primer ministro, Naji al-Otari, seguirán en funciones hasta el nom¬bramiento de sus sucesores.
La medida recordó los cambios que, en el mismo sentido y en simila¬res circunstancias de presión social, ejecutaron Ben Alí en Túnez o Hosni Mubarak en Egipto. Se teme que, como sucedió en esos países, tampo¬co en Siria satisfarán a los manifes¬tantes: los Ejecutivos en las tamba¬leantes autocracias árabes tienen un poder minúsculo. Su despido no pasa de ser un alarde cosmético.
La autoridad real está en manos de Al Assad, que previsiblemente hoy se dirigirá al pueblo por primera vez en dos semanas de turbulencias, en un discurso de anuncio de reformas ante el Parlamento. En espera de la alocución, varios miles de sus parti¬darios abarrotaron ayer la céntrica plaza de Sabeh Bahrat, de Damasco, en una imagen que evocaba a las mul¬titudes de la plaza Tahrir en el Cairo. Hubo otras de igual signo en Aleppoy Hama, al norte, en Hasaka y unas 200 personas se reunieron en Deraa, el centro de la revuelta contagiada lue¬go a medio país.
La agencia Reuters señaló qué «empleados y afiliados de las unio¬nes controladas por el Partido Baaz (en el poder)» aseguraban haber sido obligados a sumarse a la gran concen¬tración de la capital, presumiblemen¬te fabricada para adornar de triunfo la comparecencia del líder. Pero no conviene equivocarse. Bashar al As¬sad no concita el rencor atávico de Muamar Gadafi ni siquiera la apren¬sión de Mubarak, sino que es considerado también como garante de estabi¬lidad por buena parte de su pobla¬ción, que no quiere su expulsión, aun¬que pida libertades y avances demo¬cráticos. «Él es la espina de Siria, sin él nuestro país estará abocado al caos», expresaba un hombre identifi¬cado como Abu Kodr, en unas decla¬raciones a la cadena Al Yasira en Da¬masco, donde la multitud cantaba: «La gente quiere a Bashar el Assad». «Estamos aquí para demostrar la vo¬luntad real de los sirios, y es respal¬dar a nuestro presidente, dios le pro¬teja», declaraba otro manifestante a Afp.
E1 aíramelo de Al Assad Hoy se espera que el presidente se dirija a los sirios, por primera vez en dos semanas de revueltas, para anunciar las reformas

Convivencia religiosa

Aparte de la lealtad de la secta alauí a la que pertenece, el rais sirio ha de¬mostrado habilidad para evitar ten¬siones entre identidades religiosas potencialmente explosivas. Ismaelíes, drusos y, sobre todo, los cristia¬nos se encuentran más a gusto en su régimen laico de lo que creen que es¬tarían bajo un régimen suní, cuyas éli¬tes industriales y comerciales tam¬bién Bashar Al Assad ha sabido po¬ner de su lado para apuntalar el impe¬rio de su familia.
Finanzas, corrupciones e influen¬cias aparte, el clan Assad domina el verdadero aparato de control, el del miedo, que se vertebra en torno a los servicios secretos —en manos de su cuñado, que también manda en el Ejército— y su hermano Maher, al frente de la temida Guardia Republi¬cana. La persecución ha condenado a toda oposición al exilio o la clandesti¬nidad. La Constitución, aprobada a la medida del patriarca Hafez en 1973, sitúa además al presidente como co¬mandante de la FF.AA. y secretario general del Partido Árabe Socialista Baaz, que funciona como único al te¬ner reservados la mitad más uno de los escaños de la Asamblea Nacional.

Ley de emergencia

En este entramado familiar se adop¬tan todas las decisiones y los minis¬tros juegan el papel, como mucho, de fieles asesores. Lo que pide la calle no es un cambio de caras en el gabinete, sino derechos civiles, libertad de ex¬presión y apertura política para for¬mar partidos que conduzcan a unas elecciones creíbles. Además de la completa abolición de la ley de emer¬gencia de 1963, prometida ya por el ré¬gimen. Es la herramienta de la repre¬sión, a la sombra de la que se acumu¬lan centenares de prisioneros de con¬ciencia y desaparecidos en la última década. Muchos sospechan que Al As¬sad la sustituirá por una legislación similar. La incógnita parece que se desvelará en el discurso de hoy.

Fuente: La Vanguardia

 

Las organizaciones de Derechos humanos denuncian al Ejército egipcio por usar la tortura

Las fuerzas armadas han realizado detenciones secretas, desapariciones y torturas

Los disturbios continúan en Egipto. La organización de Derechos Humanos 'Human Right Watch' ha denunciado a oficiales del Ejército egipcio de usar la tortura con algunos de los detenidos. Las autoridades militares del régimen de Hosni Mubarak han arrestado a 119 manifestantes, entre periodistas y jóvenes opositores al gobierno y han torturado al menos a cinco de ellos.

La prensa internacional ha conseguido los testimonios de algunos de los detenidos que cuentan haber sido sometidos a torturas, como electroshock por parte de efectivos del Ejército egipcio. Los arrestados fueron acusados de servir a los intereses de grupos, como Hamás e Israel, según publica 'The Guardian'.
La gran mayoría de las violaciones de Derechos Humanos en Egipto han sido atribuidas, en el pasado, a la célebre agencia de Investigaciones de Seguridad del Estado (SSI), y no tanto al Ejército.

No obstante, las organizaciones locales de Derechos Humanos han asegurado al periódico británico, en su edición de este jueves, que las fuerzas armadas han perpetrado detenciones secretas, desapariciones y torturas desde que comenzaron las movilizaciones.

El director de la Iniciativa Egipcia por los Derechos Personales, Hossam Bahgat, ha declarado que "cientos, puede que miles" de personas, han "desaparecido" bajo custodia militar en diversos puntos del país.

Los detenidos, ha precisado, eran "personas normales" que fueron arrestadas únicamente por llevar folletos políticos, por asistir a las manifestaciones o incluso por su aspecto exterior. Desde su detención, según estas fuentes, muchas familias están intentando desesperadamente localizar su paradero.

 

Restricciones, fronteras, redadas, muros: Europa se aísla

Por: Javier Perellón Sabiote el 02/11/10 12:51

Tiempo estimado de lectura : 3 minutos

Europa restringe el paso por sus fronteras a ciudadanos de determinados países, religiones o nivel económico. Esta política es excluyente y va en contra de la llevada a cabo dentro de sus fronteras por la que los ciudadanos de los Estados miembros tienen derecho a la libre circulación.

En un mundo tan globalizado como el nuestro algunos Estados endurecen sus leyes fronterizas contra la inmigración. Estas no tratan a todos los inmigrantes por igual sino que, en muchos casos, se guían más por razones religiosas y/o económicas que por las capacidades de las personas.

En el viejo continente, cada vez más, la Unión Europea selecciona de forma estratégica el tipo de inmigrante al que permite la entrada dentro de sus fronteras. Esta política exterior es excluyente y radicalizadora y difiere de la interna que defiende y favorece la movilidad laboral entre los ciudadanos de sus Estados miembros.

Los dirigentes de los principales Estados crean campañas en contra de la inmigración ilegal, insinuando la relación entre esta y los altos niveles de desempleo y precariedad social, a la vez que exponen las nefastas consecuencias que surgirían en caso de no llevarlas a cabo. De este modo crean un sentimiento antiinmigración en la población que se traduce en estrictas políticas contra la población inmigrante.

En el caso de Alemania, su presidenta, Ángela Merkel, ha realizado unas declaraciones en las que aseguraba que “la sociedad multicultural ha fracasado” puesto que “el intento de integrar a los inmigrantes en la sociedad germana “ha sido un absoluto fracaso”.

Si hasta la caída del muro de Berlín en 1989 pensábamos en este como una de las construcciones más vergonzosas jamás construidas, veinte años después demostramos que nuestra memoria es corta al hacer la vista gorda ante los construidos entre Ceuta y Melilla y Marruecos, Israel y Palestina o Estados Unidos y México. Todos siguen una misma dinámica: un país rico impide la entrada en su territorio de los ciudadanos de un país pobre. No importa si se denomina valla, muro o fosa, son lo mismo con distinto nombre, pues todos persiguen y alcanzan un mismo objetivo: aislar a los ciudadanos fronterizos y oprimirlos, más aún, en la pobreza con la que tienen que convivir día a día en sus respectivos países.

Los ciudadanos no podemos seguir en actitud impasible ante estos acontecimientos y debemos exigir el cumplimiento de sus derechos, que son los mismos que los nuestros. Los Estados deben crear políticas que integren y favorezcan la libre circulación de las personas sin importar raza, color o procedencia. Porque, como dijo Abraham Lincom, “los que niegan la libertad a los demás no se la merecen ellos mismos”.

La foto es de Frocoli en flickr

 

Globalización e intereses estratégicos: amenazas para la supervivencia de los pueblos indígenas

Por: CCS el 13/12/10 07:20

Tiempo estimado de lectura : 4 minutos

La base de la lucha contra la pobreza extrema que amenaza a miles de pueblos indígenas tiene su base en el reconocimiento al derecho a la tierra. No como un derecho a la propiedad privada, sino como un bien de la comunidad para vivir en armonía.

Este año ha comenzado la recogida de varios años de siembra para que se reconozcan los derechos que reclaman los pueblos indígenas en el plano internacional. Temas como la libre determinación, el bienestar de los pueblos por medio del respeto hacia tierras ancestrales, la salud y los derechos humanos ya no son monopolio del hombre “civilizado” en el marco del “Estado moderno”.

Mirna Cunningham, mujer indígena, doctora y antigua rectora de la Universidad Regional de la Costa Caribe de Nicaragua, presentaba en Naciones Unidas el informe que materializa años de esfuerzo y que sienta las bases para que miles de pueblos indígenas en todo el mundo puedan mantener sus señas de identidad y sobrevivir.

Estos pueblos han conseguido un foro internacional permanente para que puedan participar y convertirse en protagonistas de su propio destino. Han conseguido que se aprobara la Declaración de derechos de los pueblos indígenas, que puede servir a la sociedad civil, a los Estados y a estos pueblos ancestrales a sentar unas bases de convivencia que permita el diálogo y un mutuo enriquecimiento.

La lucha por el bienestar y la erradicación de la pobreza están entre los principales objetivos de muchos pueblos indígenas diezmados por enfermedades, marginación y el desarraigo que para ellos supone la desvinculación de sus tierras por medio de realojamientos.

La globalización moderna amenaza la supervivencia de estos pueblos, asentados muchas veces en tierras “estratégicas” para la extracción de riquezas naturales que alimentan el modelo de desarrollo de la economía de mercado.

Para sobrevivir, millones de personas se ven obligadas a emigrar a las grandes ciudades, el primer paso hacia la pobreza extrema, la pérdida de sus raíces, de su alimentación y de sus costumbres que buscaban el equilibrio y el bienestar de la comunidad. El mundo pierde así la riqueza que suponen la diversidad cultural y las tradiciones de muchos de estos pueblos, forzados a trabajar en condiciones de esclavitud en tierras a las que antes pertenecían y que ahora están en manos de terratenientes porque lo dicen unas escrituras.

Artículo de Carlos Miguélez Monroy, periodista y coordinador del Centro de Colaboraciones Solidarias.

La foto es de Airín en flickr